Notas

Un sistema tradicional que da buenos rindes, pero tiene sus exigencias que el productor debe cumplir

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    Héctor Capitanich se resiste al boom que significa para la cadena algodonera sembrar a surco estrecho, y como prueba de ello. No es que no esté de acuerdo, sino que considera que los sistemas tradicionales aún tienen sus utilidades y ventajas, pero que para lograr mayor producción, el productor debe cumplir requisitos que no deberían ser especiales. sino formar parte de la cultura de laboreo de la tierra.
    Por eso, ayer presentó en su lote ubicado a unos 23 kilómetros al oeste de la ruta provincial N° 95, casi a la vera de la ruta provincial N° 20, en pleno corazón de La Montenegrina.
    "No andemos con vuelta, el sistema tradicional puede dar buenos resultados como el de surco estrecho, pero hay que hacer las cosas bien, muchachos”, comenzó diciendo en el dialogo con NORTE.
    Para la demostración de este lote de 370 hectáreas, el productor montenegrino tuvo la visita de su hermano, el gobernador Jorge Capitanich, que no dudó un instante y se subió a la cosechadora John Deere de cuatro surcos, haciendo una pasada extrayendo el algodón.


    TRES PILARES PARA EL ÉXITO

    El productor Héctor Capitanich, dice que para poder sostener la siembra de algodón bajo el sistema tradicional, es decir, sembrado a metro, y para que éste tenga buenos rindes, ‘no hay que ser mezquino, y tener en cuenta que hay tres pilares“, señala.
    El primero de ellos es la necesaria rotación de cultivos. "No podemos seguir con esas viejas prácticas del monocultivo, que termina expulsando productores y convirtiendo las tierras en improductivas, hay que hacer un poco de trigo, de girasol, de maíz, y eso tiene buenos resultados’.
    En segundo término, ‘hay que utilizar la siembra directa’. ‘El suelo debe ser alimentado por nutrientes naturales, así como en casa antes nos enseñaban que a las macetas de las plantas había que echarle cáscaras de frutas para abono, así hay que nutrirla con los restos de las plantas de los cultivos que ya cosechamos’, dice mostrando el suelo que tiene en su lote.
    En tercer término, menciona a la genética de semilla. ‘Basta ya de usar semilla trucha, hay que salir a fiscalizar, seguro, pero también el productor por ahí quiere ser canchero y después llora cuando saca rindes muy bajos. Hay que usar semilla de la buena, para eso está la genética, y aunque sea cara, los resultados se ven al témino de la campaña", apunta.


    3.100 KILOS DE RINDE

    La cosecha de ayer tuvo un rinde promedio de 3.100 kilos por hectárea. ‘Hay que admitir que las oportunas lluvias ayudaron mucho en esta parle, y hay franjas muy lindas, y el sol de los últimos días terminó de cerrar el ciclo, listo para la cosecha’, señala, y no duda en apuntar que, "por tradición, siempre me inclino por el algodón, y creo que llegará el momento en que el Chaco volverá a ser algodonero, pero hay que hacer las cosas bien, y usar la tecnología disponible’.


    GOBERNADOR MAQUINISTA

    "Maestro, dame, manejo yo”, le pidió Jorge Capitanich al maquinista de la John Deere. Así, el mandatario, oriundo de esa colonia agrícola se subió y realizó la cosecha mecánica en una parle del lote de algodón, sembrado a metro. "Esta lindo, pero que hay que cosecharlo rápido porque se viene la llovizna’, dijo al bajarse.


    DOS VARIEDADES DE GENÉTICA MANDIYÚ

    La ingeniera Andrea Kobelak explicó ayer a NORTE que el productor Héctor Capitanich sembró dos variedades elaboradas en Genética Mandiyu, que tiene su laboratorio en la localidad de Avia Terai. Por un lado se utilizó la Nuopal RR, material con dos eventos apilados y que fue lanzada comercialmente esta campaña, por Mandiyú. La misma ya fue cosechada, con un rendimiento promedio de 2500 kg por hectárea.
    El lote en pie, es DP 604 BG, una variedad ya conocida por todos, sembrada a 96 centímetros y se pudo observar el excelente stand de plantas y la carga que poseen.
    Kobelak comentó que las lluvias escasearon en pleno verano (enero y febrero), y las temperaturas provocaron stress térmico, por lo cual se perdieron una o dos posiciones. Sin embargo, el cultivo estimativamente alcanzará un rendimiento promedio de 2600 kg, con picos de 3000 y 3200 kg.
    Es importante destacar, que la semilla utilizada en la siembra, es fiscalizada, y de la más alta calidad. Tiene un poder germinativo mínimo asegurado del 80% y la pureza varietal es superior al 98%. Además está tratada con una mezcla de fungicidas e insecticidas que aseguran el buen arranque del cultivo y lo mantiene libre de insectos los primeros 30 días, disminuyendo el costo de las aplicaciones. Es una variedad resistente a lepidópteros (omga de la hoja, capulleras y Iagarta rosada).

    DP 604 BG, está adaptada a la zona, con buen comportamiento en suelos pobres o muy "chacreados".
    “Estar aquí viendo un lote de estas características, donde el blanco impacta desde lejos, significa que es posible obtener buenos rendimientos y excelentes resultados, a pesar de las condiciones ambientales. Apostando desde el inicio al uso de boda la tecnología disponible, y optando por semillas de la más alta calidad", manifestó a la ingeniera Kobelak.

    Más Beneficios

    Seguro de Resiembra
    Oferta Pública BG/RR
    ORL
    Ácido Deslintado
    Semilla Certificada
    Servicio Técnico